Adiós a las armas

Acquaforte

Si hay algo difícil en política es recuperar lo que simbólicamente fue apropiado por otros. Lleva su tiempo, pero por sobre todas las cosas, necesita ser resignificado, puesto en otro lugar, encadenarlo a otros simbolismos, tejerlo en una coyuntura del presente. Eso parece estar pasando con Malvinas. A diferencia de otros temas, no es simplemente una “deuda” de la democracia, o una cuenta pendiente a resolver. La decisión de publicar oficialmente el informe Rattembach, entre otras cuestiones, muestra que en Malvinas, antes que “cerrar” es necesario “abrir” el tema. Que Malvinas entre, de una vez, en la era democrática. Tal vez sea exagerado ponerlo en términos de un nuevo Nunca Más pero seguramente va a servir para saldar una idea de la aventura militar que, todavía hoy, sigue teniendo lagunas de silencio importantes. La operación no es sencilla porque desde el 83 para acá “malvinizar” un discurso desde el Estado…

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