La Trilogía de las Leyes del Mar, de Robin Hobb

1559418_10202998898433528_1744012506_oLa Trilogía de las Leyes del Mar, que en inglés es llamada The Liveship Traders Trilogy (algo así como “trilogía de los mercaderes de naos redivivas”, un título que en castellano sería, al menos, poco comercial aunque más revelador) es una especie de continuación de la Trilogía del Vatídico, de Robin Hobb, sobre la cual escribí en diciembre. Está formada por:

  • Las naves de la magia (publicado en 1998)
  • Las naves de la locura (1999)
  • Las naves del destino (2000)

Si tuviera que describir estos libros en pocas palabras, diría que son como una combinación de Canción de Hielo y Fuego y Capitán de mar y guerra. En principio, a mí nunca me atrajeron demasiado las novelas ambientadas en alta mar, pero debido a lo mucho que disfruté de la Trilogía del Vatídico, estuve dispuesto a darles una oportunidad.

Los libros transcurren en el mismo mundo que la saga del Vatídico, aunque algunos años después del final de La Búsqueda del Asesino y en un conjunto de países y regiones ubicados al sur de los Seis Ducados. La mayoría de los protagonistas provienen de la ciudad del Mitonar, un enclave comercial en las llamadas Orillas Malditas, un sitio inhóspito donde se instalaron, siglos atrás, numerosas familias de mercaderes provenientes del Imperio de Jamaillia, en el extremo sur del mundo conocido. Los mercaderes del Mitonar tienen una gran ventaja sobre los comerciantes de otras regiones: cada familia es propietaria de una nao rediviva. Las naos redivivas son barcos fabricados con el llamado tronconjuro, una madera de propiedades mágicas. Cuando tres generaciones de propietarios de la nave mueren a bordo, el barco “despierta” y se convierte en un ser con una mente racional que conserva todos los recuerdos de sus difuntos poseedores humanos. Las naos redivivas son más veloces que los barcos comunes, y son las únicas que pueden internarse en el río Pluvia, la única vía de comunicación con los habitantes de los Territorios Pluviales, un pueblo cuyos productos —entre los que se halla el propio tronconjuro— son muy valorados en todo el mundo.

Los Vestrit son una de las familias de mercaderes del Mitonar. Al comienzo de la historia el propietario de su nao rediviva, Vivacia, es Ephron Vestrit, de edad avanzada y mala salud; con su fallecimiento, la Vivacia despertará. Todos esperan que la heredera de Vivacia sea su hija menor, Althea, quien lo ha acompañado en todos sus viajes desde que era niña y tiene amplios conocimientos de navegación, pero poco antes de morir, Ephron —influido por su esposa Rónica— le deja Vivacia a su hija mayor, Keffria, que es totalmente dominada por su marido Kyle Haven, un hombre testarudo y arrogante. Kyle decide utilizar la Vivacia para el comercio de esclavos, una actividad en la que los Vestrit —así como la mayoría de las familias del Mitonar— se habían negado a involucrarse pero que es tan rentable que puede ser la clave para solucionar los problemas financieros de la familia. Pero como Kyle no tiene sangre Vestrit, obliga a su hijo Wintrow, que había sido enviado a un monasterio para convertirse en sacerdote, a acompañarlo en su viaje a bordo de la Vivacia. Althea, por su parte, jura que recuperará la nao rediviva cueste lo que cueste.

Mientras tanto, al sur del Mitonar se encuentran las Islas Piratas, que son, como indica el nombre, un conjunto de islas mal cartografiadas que los piratas utilizan como refugio. Uno de los piratas más exitosos es Kennit, un sociópata de enorme carisma que aspira a convertirse en rey de las Islas. Para lograr ese objetivo, Kennit considera vital apoderarse de una nao rediviva, con la cual podría alcanzar y abordar exitosamente casi cualquier otra nave y además ganar un inmenso prestigio entre los demás corsarios.

Wintrow, Althea y Kennit se convierten en los protagonistas principales de la historia, aunque en los dos libros siguientes se agregan otros personajes importantes. Las novelas son narradas desde la perspectiva de los diferentes personajes (a diferencia de la Trilogía del Vatídico, que era narrada por su protagonista, Traspié, en primera persona), en un estilo similar al de Canción de Hielo y Fuego. Si bien el final del Vatídico me resultó un poco más satisfactorio, considero que las Leyes del Mar tiene personajes mucho más complejos e interesantes, a los que además tenemos la oportunidad de ver desarrollarse de libro a libro. Así, Keffria y Rónica, que parecen dos amas de casa sumisas y estrechas de miras al comienzo del primer libro, se convierten en mujeres independientes y aguerridas, que no se dejan amedrentar por nadie cuando quieren proteger los intereses de su familia; Malta Haven, la hija de Kyle y Keffria, que al principio se comporta como una adolescente malcriada al mejor estilo de Sansa Stark en Juego de Tronos, se convierte en alguien mucho más prudente y responsable. En verdad, en lo que se refiere a los personajes femeninos, la Trilogía de las Leyes del Mar incluso sale ganando en comparación con Canción de Hielo y Fuego. Si se llevaran los libros al cine —algo que lamentablemente no creo que pase, aunque tal vez el éxito de Game of Thrones le de un espaldarazo a un eventual proyecto—, aprobarían el test de Bechdel con facilidad.

También debo señalar que, en Las naves del destino, se produce la violación de uno de los personajes femeninos, que es relatada desde el punto de vista de la víctima. Esa escena fue, a su manera, tan difícil de leer como la de la Boda Roja en Tormenta de Espadas, lo cual habla muy bien del talento narrativo de Hobb.

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5 comentarios

  1. Anonimo

     /  Jueves, enero 29, 2015

    Canción de Hielo y fuego tiene elementos de la trilogía del Vatídico y de las Leyes del mar (es al revés)

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    • Martín

       /  Jueves, enero 29, 2015

      George y Megan comenzaron a escribir sus respectivas sagas en la misma época, segunda mitad de los años ’90, así que ¿cómo saber quién se inspiró en quién? Por suerte parecen tener una relación de camaradería así que dudo que vayan a demandarse😀

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      • Estoy de acuerdo que ambas son contemporáneas pero las dos trilogías están “acabadas”.
        Lo acepto es verdad que está ademas la del bufón y la nueva de Traspié con el bufón que está proceso pero a lo que me refiero es al hecho que el ritmo de escritura de Hobb es notablemente mas rápido que el de Martin así que si Jon no muere y resulta que se une a Fantasma yo no dudare en decir:
        “Es verdad en algunas partes puedes ver como cambia el nombre de Jon por Traspie”😄 (espero veas los Simpson y sepas a que hago referencia).

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  2. Alan J.

     /  Domingo, enero 10, 2016

    Yo compré el primer libro de la trilogía hace poco tiempo cuando visité la feria del libro de mi ciudad y me llamaron la atención, pero no fue sino hasta después que me enteré que había escrito otra serie de libros antes que esta y obviamente no la he leído, de momento llevo poco de este primer libro pero la verdad no estoy entendiendo nada, ¿es bueno el libro? ¿O no entenderé nada sin leer la saga anterior? O qué hago jajaja

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