Nuestro pobre individualismo

Este ensayo de Borges fue escrito hace casi 70 años, pero tiene una vigencia impresionante.

mr.txarli

Por Jorge Luis Borges

Las ilusiones de patriotismo no tienen término. En el primer siglo de nuestra era, Plutarco se burló de quienes declaran que la luna de Atenas es mejor que la luna de Corinto; Milton, en el siglo XVII notó que Dios tenía la costumbre de revelarse primero a Sus ingleses; Fitche, a principios del siglo XIX, declaró que tener carácter y ser alemán es, evidentemente, lo mismo. Aquí, los nacionalistas pululan; los mueve, según ellos, el atendible o inocente propósito de fomentar los mejores rasgos argentinos.

Ignoran, sin embargo, a los argentinos; en la polémica, prefieren definirlos en función de algún hecho externo; de los conquistadores españoles (digamos) o de una imaginaria tradición católica o del “Imperialismo Sajón”.

El argentino, a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la circunstancia de que…

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