Retorno a Brideshead (Brideshead Revisited)

BridesheadBrideshead Revisited: The Sacred & Profane Memories of Captain Charles Ryder es una novela publicada por Evelyn Waugh (que pese a su nombre de pila, no era una mujer) en 1945 y adaptada a la pantalla chica en 1981, en una miniserie de once episodios. Su protagonista, Charles Ryder, es un pintor relativamente exitoso que sirve como oficial en el Ejército británico durante la II Guerra Mundial. En 1944, Ryder es enviado a una vieja mansión que ahora funciona como cuartel militar, y descubre que el lugar no es otro que Brideshead, la residencia de los Flyte-Marchmain, una familia con la que él estuvo estrechamente vinculado durante las décadas de 1920 y 1930.

Charles comienza a recordar sus años con los Marchmain, comenzando con su primer encuentro con Sebastian, el hijo menor de la familia, en Oxford. Sebastian y Charles forman una amistad muy íntima (que es, en verdad, una relación homosexual apenas disimulada), y a través de Sebastian, nuestro protagonista tiene acceso a un mundo lujoso y deslumbrante. Charles, perteneciente a la alta burguesía, se siente muy a gusto compartiendo la existencia glamorosa de la antigua nobleza terrateniente de la que forman parte los Marchmain. Sin embargo, llega el momento en que el alcoholismo y la inmadurez emocional de Sebastian ponen fin a su relación con Charles.

Años después, Charles ha comenzado su carrera como pintor, está casado y tiene dos hijos. Tras su regreso de un viaje por América Latina, se reencuentra con Julia, la hermana de Sebastian, y se enamora de ella. Pero las diferencias religiosas entre ambos —Charles es ateo y Julia ha sido criada como católica, aunque se ha distanciado de la Iglesia— terminan por poner en crisis su relación.

La prosa de Retorno a Brideshead está dominada por la nostalgia. Al momento de escribir el libro —según explica el propio Waugh en el prólogo del libro, escrito en la década de 1950—, había una sensación de que las viejas grandes mansiones de la nobleza representaban una forma de vida que iba en camino a la extinción. De hecho, Charles Ryder comienza su carrera artística pintando mansiones que están a punto de ser vendidas y/o demolidas, por lo cual se siente como el testigo de la destrucción del viejo mundo que había florecido en los siglos XVIII y XIX.

brideshead-revisited-30th-anniversary-edition-dvd-cover-97En cuanto a la miniserie de 1981, lo primero que sorprende al verla es la fidelidad al libro. Todas y cada una de las escenas escritas por Waugh son llevadas a la pantalla, respetando los diálogos y con la voz en off de Charles relatando sus pensamientos y recuerdos. Charles es interpretado por Jeremy Irons, y realmente es una pena que yo —como casi todos los espectadores de mi generación— lo conozca por papeles que interpretó siendo ya un hombre maduro, porque debido a eso me cuesta verlo como un chico de 19-21 años, en los primeros episodios de la miniserie. Eso no me ocurre con Anthony Andrews (Sebastian), pese a que Irons y él tenían la misma edad cuando trabajaron en la miniserie, 31 años. El Sebastian de Andrews tiene cierto aire aniñado que hace que uno sienta lástima por él aún cuando se comporta con crueldad o estupidez.

También hay que destacar la labor de Claire Bloom como Lady Marchmain: una madre en apariencia bondadosa y devota, pero dominante y calculadora hasta tal punto que algunos interpretan su personaje como una matriarca perversa (y por cierto, me sorprendió enterarme que casi 30 años después Bloom interpretó a otra madre de características similares y perteneciente a la misma generación, la reina María de Teck, en El discurso del rey). Un detalle llamativo es que, en la anteúltima escena en que aparece su personaje, Bloom está vestida de rojo, un color que si no recuerdo mal no ha utilizado anteriormente en la serie. En la siguiente escena en que la vemos, Lady Marchmain está inconsciente y en su lecho de muerte, lo cual me hace pensar que el vestido rojo en este caso no simboliza el sexo —nada más alejado de la puritana madre de Sebastian— sino la muerte, siendo el rojo el color que representa a los mártires católicos. Dado que Waugh era un católico converso y la novela es sobre un agnóstico que poco a poco va volviéndose creyente, no es raro notar mucha simbología católica a lo largo de la historia, pero me gustó captar ese detalle en particular.

Los escenarios de la miniserie son espectaculares, al igual que el vestuario. La forma en que Castle Howard —la residencia real que sirve como equivalente de Brideshead— es filmado en el primer y en el último episodio es notoria, ya que refleja muy bien el estado de deterioro en el que se encuentra Brideshead luego de su virtual abandono por parte de los Marchmain. El ritmo de la serie es bastante lento, incluso si uno lo compara con series modernas de temática similar como Downton Abbey, pero vale la pena mirarla si uno ha disfrutado el libro de Waugh y desea ver una adaptación fiel del mismo a la pantalla.

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2 comentarios

  1. Patricia Toveri

     /  Martes, marzo 4, 2014

    La miniserir la bajaste de internet??? yo la vi hace unos años y me gusto mucho!!! Creo que era en Films & arts . Segun lei, La serie tuvo mucha repercusion en 1981.

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