8 puntos sobre el nuevo Código Penal

  1. codpenMauricio Macri, Eduardo Duhalde y otros han argumentado que este no es el momento “propicio” para reformar el Código Penal porque el de CFK es un gobierno “que se va”, que está por finalizar. Es muy interesante que sostengan eso, porque en 1921, cuando se dictó el Código Penal, el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen también era un gobierno “que se iba”: había sido elegido en 1916 y los comicios presidenciales eran en 1922, o sea que también le quedaba solamente un año. Y sin embargo, no vaciló en dejar como herencia un nuevo Código Penal. Me gustaría ver a algún correligionario de Yrigoyen esgrimir ese argumento.
  2. También es completamente falso dar a entender que el nuevo Código Penal es producto de la improvisación, como si CFK se lo hubiera sacado de la galera en su discurso ante el Congreso el sábado. La comisión para la redacción del nuevo Código Penal fue creada en mayo de 2012. La noticia apareció tanto en la página oficial de la Casa Rosada como en los medios (tanto oficialistas como opositores). También se dio a conocer la foto que ilustra este post. Pero Sergio Massa en aquel momento era un kirchnerista entusiasta, así que no emitió la menor crítica al respecto.
  3. La comisión estaba formada por 5 miembros, de las cuales solo dos pueden ser considerados simpatizantes del kirchnerismo: el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni y el ex ministro de Seguridad bonaerense León Arslanián. Los tres miembros restantes de la comisión pertenecían a partidos de la oposición: Ricardo Gil Lavedra (UCR), Federico Pinedo (PRO) y María Elena Barbagelata (FAP-Partido Socialista). Es decir, en la comisión los opositores superaban a los kirchneristas en una proporción de 3 a 2. Decir, entonces, que el nuevo Código Penal es un “proyecto del kirchnerismo” es absolutamente falso.
  4. Oponerse al proyecto de nuevo Código Penal in toto es una actitud tan necia e irresponsable como lo sería pretender aprobarlo a libro cerrado. Es un proyecto largo y complejo que no puede ser resumido en consignas como “reduce las penas” o “beneficia a los delincuentes”. Esas consignas no solo son falsas sino que revelan una pereza intelectual pavorosa de parte de dirigentes que aspiran a gobernar la Nación.
  5. Si uno se viera obligado a resumir el contenido del nuevo Código Penal —aunque insisto, no se puede resumir, es un proyecto muy extenso—, no diría que el proyecto aumenta o reduce las penas, sino que le da coherencia al Código. El Código vigente es un texto que fue redactado a comienzos del siglo pasado y desde entonces fue sometido a más de 900 reformas, casi todas motivadas por factores coyunturales y con objetivos muy diferentes en cada caso. El resultado es muy parecido al monstruo del doctor Frankenstein.
  6. El anteproyecto busca darle una proporcionalidad razonable a las penas por los crímenes, estableciendo una escala en la cual los delitos contra la vida reciben las penas más duras. En el Código actual hay desproporciones increíbles. Como bien señaló el jurista Roberto Carlés en este recomendable artículo, la pena por el homicidio de un menor de edad, una mujer embarazada o un mayor de 70 años es menor que la pena por su secuestro. Como resultado de esta corrección de las penas, es natural que muchas de ellas sean reducidas. Muchas, pero no todas, y ni siquiera la mayoría: hay 178 penas que aumentan y 129 que disminuyen; además, se crean 85 nuevos delitos y se eliminan 14 que se han vuelto arcaicos, como el de batirse a duelo.
  7. Otra de las críticas es la de la eliminación de la reincidencia. La verdad es que actualmente el único efecto de la reincidencia es sobre la libertad condicional; si uno está cumpliendo una segunda condena, no tiene derecho a recibir libertad condicional, sin importar cual sea la naturaleza del delito que uno cometió. Esto significa que si yo robara dos naranjas en dos ocasiones diferentes y recibiera dos condenas, no tendría derecho a la libertad condicional, pero si mi vecino matara y descuartizara a su mujer pero no hubiera cometido ningún delito antes, sí tendría ese derecho.
  8. La movida de Massa de apuntar todos sus cañones contra el nuevo Código Penal fue bastante beneficiosa para él, y dañó al resto de la oposición aún más que al kirchnerismo. Los corrió a todos por derecha con un discurso demagógico y goebbeliano que apelaba a los miedos y prejuicios de la población, y obligó al PRO y la UCR (el socialismo por ahora ha mantenido una actitud sensata) a desautorizar a sus representantes en la comisión. Hay que ver si el kirchnerismo opta por retrasar la presentación del proyecto en el Congreso hasta que haya pasado este momentum massista o ir a una confrontación total con “la Rata del Tigre”, como lo llama Jorge Asís. Si optara por lo segundo, una buena opción sería organizar foros públicos para debatir el anteproyecto con la sociedad civil, con un mecanismo similar al que se usó con la ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales (SCA).
Entrada anterior
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: