Crítica del episodio 4×02 de Game of Thrones (para novatos)

pastelTraducción de la crítica de Alan Sepinwall de “The Lion and the Rose” (“El León y la Rosa”), el segundo episodio de la 4ª temporada de Game of Thrones. El artículo NO contiene spoilers de los libros de Canción de Hielo y Fuego, porque su autor no los ha leído, así que aquellos que tampoco hayan leído las novelas o aún no hayan terminado de leer Tormenta de Espadas pueden leerlo sin spoilearse.

[ADVERTENCIA: SPOILERS DEL EPISODIO 4×02 DE GoT A CONTINUACIÓN]

A veces siento como que me repito como un disco roto cuando hablo de Game of Thrones y mi deseo de que Benioff y Weiss no tuvieran tanta historia que narrar, o al menos que pudieran reestructurar la serie de tal manera de poder pasar más tiempo en cada lugar, o incluso episodios enteros dedicados a un único lugar, como “Aguasnegras”. Pero luego tenemos un episodio como “El León y la Rosa”, en el que la primera mitad está estructurada como un episodio típico de Game of Thrones mientras que la segunda es esencialmente una única y larga escena en la boda de Joffrey y Margaery, y una vez más me recuerda el poder de una narrativa concentrada por sobre la más difusa que Benioff, Weiss & compañía (incluyendo a George R.R. Martin, que escribió el guión de este episodio) normalmente se ven obligados a realizar.

La primera mitad de “El León y la Rosa” es muy buena, incluso pese a que la mayoría de los personajes que aparecen aquí por primera vez en la 4ª temporada parecen ser actores de reparto en Poniente (aunque también está Hodor), en comparación con todo lo que vimos de Arya, Dany y otros favoritos en el primer episodio. ¿Pero la segunda mitad? Es especial.

Ahora bien, el episodio habría sido memorable de cualquier manera, debido a la muerte por envenenamiento de Joffrey. Los guionistas y Jack Gleeson (*) han convertido a Joffrey en uno de los personajes más genuinamente malvados y sádicos de la historia de la televisión —un chico débil y cobarde que ha decidido que con un gran poder no viene una gran responsabilidad, sino una gran crueldad—, y uno cuya muerte hemos estado deseando al menos desde que Ned Stark perdió la cabeza, o incluso desde el incidente en “El Camino Real” que provocó la muerte del hijo del carnicero. Su muerte, sin importar cómo, cuándo o a manos de quién fuera, habría hecho a este episodio tan épico para la serie como “Baelor” o “Las Lluvias de Castamere”.

* Cualquier persona vinculada con la serie a la que le preguntan sobre Gleeson en una entrevista —por ejemplo, Sophie Turner en la que le hice yo— siempre intenta dejar bien claro lo sublime que es su interpretación y lo bueno y pacífico que es el actor cuando las cámaras no lo están filmando. Supuestamente quiere retirarse de la actuación, y si hay algo que le brinda mayores satisfacciones, lo respeto por dedicarse a ello. Pero esta serie y el mundo del espectáculo pierden a un gran actor joven.

Pero al ponerla al final de esta escena de más de 20 minutos de duración en la que aparece cada personaje que pudiera estar en Desembarco del Rey, llena de momentos tanto pequeños (Cersei conoce a Brienne y percibe inmediatamente lo mucho que esta mujer gigante se preocupa por su hermano, aunque yo pienso que los verdaderos sentimientos de Brienne hacia él son más complejos que el amor romántico) como grandes (Joffrey tratando de humillar pública y repetidamente a su tío Tyrion), se convierte no solo en una muerte significativa, sino en una clase magistral de suspenso de parte de Martin y del director Alex Graves. Desafortunadamente a mí ya me habían spoileado la muerte de Joffrey en su boda (aunque no el momento ni la forma) por ciertos tristes personajes que no tienen nada más interesante que hacer con su tiempo (**), pero incluso si no me lo hubieran contado, la forma en que Graves filma la secuencia deja bien claro que esta boda terminará siendo el funeral de alguien. Hay demasiados rencores que se manifiestan en ese banquete, demasiadas personas que han sido perjudicadas por los Lannister, y demasiada arrogancia y provocaciones de Joffrey como para que la fiesta concluya pacíficamente. Tampoco esta serie —que, intrínsecamente, debe manifestar síntomas de Déficit de Atención para poder relatar todas las partes relevantes de los libros de Martin— dedicaría tanto tiempo valioso en una temporada de 10 episodios tan solo para mostrar a los Lannister regocijarse y celebrar sin problemas. Debido a que la secuencia continúa, y continúa, y continúa, sabemos que algo va a ocurrir en esta boda. Y a medida que la tensión se acumulaba y los enanos seguían representando su pantomima recreando la Guerra de los Cinco Reyes, es fácil comprender por qué un no lector podría temer por la vida de Tyrion.

** Después del final de “Las Lluvias de Castamere”, señalé que la falta de sorpresa combinada por los esfuerzos infructuosos de la serie para hacer a Robb un personaje interesante le quitaron mucho impacto a la escena para mí. Debido a que yo estaba mucho más interesado en el destino de Joffrey de una forma en que no lo estaba por el de Robb o el de Catelyn, disfruté mucho más el episodio, aún cuando los méritos técnicos de ambos están a la par.

En lugar de Tyrion, es Joffrey quien muere —por un veneno aparentemente administrado por el caballero convertido en bufón Ser Dontos, que volvió a entrar en la vida de Sansa la semana pasada y que ahora se la lleva de la recepción antes de que Cersei o Tywin tengan oportunidad de cerrar las salidas—, y ahora las cosas se vuelven muy interesantes. Tyrion es el sospechoso más obvio —y la ira de Cersei ante la idea de que su despreciable y monstruoso hermano que ya mató a su madre ahora haya asesinado a su hijo es uno de los mejores y más aterradores momentos interpretados hasta ahora por Lena Headey—, aunque al menos parece haber podido asustar a Shae lo suficiente como para obligarla a abordar el barco a Pentos. Sansa ahora es una fugitiva con Dontos, Margaery ahora es viuda de un “rey” por segunda vez, y los Lannister han sufrido una enorme derrota en el más alto nivel. Y sin embargo, al mismo tiempo, su grado de control sobre el Trono de Hierro no ha cambiado demasiado, si es que cambió en algo. Tywin ha sido desde el comienzo el verdadero poder detrás del trono, y eso no cambiará, sin importar cuál de sus hijos o nietos tenga el título regio más impresionante. De hecho, la preferencia de Joffrey por infligir dolor —algo que, entre otras cosas, provocó la rebelión norteña de Robb y sus banderizos— representaba una desventaja para su Casa que superaba a los beneficios de su presencia en el Trono. Esto es algo terrible para Cersei y Jaime, que amaban al pequeño monstruo como solo los padres son capaces, y es malo para Tyrion, porque se convierte en el chivo expiatorio, pero para la estructura de poder de la serie, en cierto sentido fortalece la posición de la Casa Lannister.

Nuevamente creo que Benioff y Weiss están trabajando espectacularmente bien, para lo que puede esperarse en un intento de comprimir tanta historia y tantos personajes en tan poco tiempo. Pero el mundo que Martin creó y que ellos han traído a la vida en la pantalla es tan rico, y sus personajes son tan intrigantes y complejos, que yo siempre me quedo con ganas de que dedicaran más tiempo a cada grupo de personas en cada localidad del que la serie puede darme, porque tiene que ir a las Tierras del Tridente, o al Norte del Muro, o a alguna de las ciudades esclavistas que Dany libera cada semana. Apenas Joffrey y Margaery se casaron, “El León y la Rosa” no tuvo necesidad de apresurarse, y el resto del episodio —tanto las interacciones entre tantos personajes como la tensión creciente que desembocó en el asesinato de Joffrey— fue mucho más satisfactorio gracias a eso.

Otras reflexiones:

  • Entrevisté a Alex Graves (que también dirigió el episodio 4×03) sobre la experiencia de crear una secuencia tan larga y memorable. Pueden leerla acá.
  • En caso de que no se hayan enterado, HBO reaccionó ante la noticia de que el primer episodio de la temporada tuvo el rating más elevado desde el episodio final de Los Sopranos renovando la serie para 2 temporadas más, lo que significa que la serie tendrá al menos seis años de duración.
  • La boda puede haber opacado lo que vino antes, pero un montón de cosas interesantes ocurrieron al principio del episodio, especialmente en el clan Lannister. Es notable que Jaime solo sea capaz de confesar sus debilidades ante Tyrion —es el único miembro de la familia que realmente parece apreciar a su hermano—, lo cual nos conduce al maravilloso espectáculo de Jaime recibiendo lecciones de Bronn. Habría disfrutado viendo a Brienne haciendo de maestra de esgrima, pero Bronn es muy divertido, desde el momento en que explica por qué sabe que el lugar donde estrenan es lo suficientemente privado para los propósitos de Jaime.
  • Ramsay Nieve regresa junto con el pobre Theon —o, como fue apodado al final de la temporada pasada, Hediondo—. Dado el sadismo monótono de la historia de Ramsay y Theon la temporada anterior, habría estado más que contento de ver a Theon degollar al tipo, ser muerto a su vez por Bolton y que toda esta sección de la historia fuese cerrada. Habiendo dicho eso, la escena de la afeitada fue tan tensa como querían los creadores de la serie, y al menos hubo un esfuerzo para mostrar cómo Ramsay se convirtió en el monstruo que es, dada su relación con Bolton. Y su discusión sobre si él tendrá derecho o no a adoptar el apellido de Bolton estuvo bien vinculada a la escena en que Ellaria explica que en Dorne, los bastardos (apellidados allí “Arena” en vez de “Nieve”) no son despreciados como en otras partes de Poniente.
  • Vemos por primera vez en la temporada a Stannis y el resto de la banda de personajes amantes de la diversión y de la quema de personas de Rocadragón. Lo más relevante que vemos aquí es la primera escena significativa de la esposa de Stannis, cuya actitud hacia su hija desfigurada me hizo sentir un poco menos de pena por el hecho de que Stannis le esté dando todo su amor (y su cordura) a Melisandre. Además, pese a que Stannis es la única figura de autoridad en Poniente que pareció preocuparse por las noticias del Castillo Negro al final de la temporada pasada, no parece mostrar ninguna urgencia por resolver el asunto en este episodio.
  • También hacen su debut en la 4ª temporada Bran y sus compañeros de viaje —también conocidos como Hodor y su Pandilla (¡Hodor!)—, y Jojen está empezando a preocuparse por todo el tiempo que pasa Bran como warg. Si bien han estado viajando hacia el norte, la visión de Bran cuando llegan al árbol con rostro incluye destellos de Desembarco del Rey y lo que parece ser la sala del trono cubierta de nieve que Dany también vio en la 2ª temporada. Cuando dice que sabe adónde deben ir, ¿es posible que el grupo termine dando media vuelta y viajando hacia el sur?
  • Cuando Tywin y Lady Olenna están charlando luego de la ceremonia nupcial, discuten brevemente al Bando de Hierro, una institución financiera de la que no recuerdo haber escuchado antes en la serie. Pero dado que Olenna tiende a tener razón sobre casi todo, apuesto a que los Banqueros de Hierro le darán problemas a Tywin a su debido tiempo. ACTUALIZACIÓN: varios me han recordado que el Banco de Hierro ha sido mencionado en el pasado, cuando Tyrion fue nombrado Consejero de la Moneda y se dio cuenta de hasta qué punto la Corona está endeudada con el Banco.
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