8 puntos sobre el nuevo Código Penal

  1. codpenMauricio Macri, Eduardo Duhalde y otros han argumentado que este no es el momento “propicio” para reformar el Código Penal porque el de CFK es un gobierno “que se va”, que está por finalizar. Es muy interesante que sostengan eso, porque en 1921, cuando se dictó el Código Penal, el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen también era un gobierno “que se iba”: había sido elegido en 1916 y los comicios presidenciales eran en 1922, o sea que también le quedaba solamente un año. Y sin embargo, no vaciló en dejar como herencia un nuevo Código Penal. Me gustaría ver a algún correligionario de Yrigoyen esgrimir ese argumento. (más…)
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5 observaciones sobre las elecciones

  1. RUSSIA-VOTE-PUTIN-MEDVEDEVEl peor escenario para el kirchnerismo en estas últimas elecciones ya fue evitado. Ahora pocos lo recuerdan, pero en junio Darío Giustozzi inscribió a un “Frente Renovador” como línea interna del Frente para la Victoria, lo cual lo hubiera habilitado a competir contra la lista de Martín Insaurralde en las PASO de agosto. Ahora, imaginemos que ese “Frente Renovador” hubiera sido el vehículo electoral del massismo para las elecciones de este año; imaginemos que Massa, en vez de competir en el FR como frente electoral aparte, compitiera para convertirse en el candidato oficial del FpV en las elecciones de octubre. (más…)

Los reclamos del #8N

Cuando uno ve este video filmado por Nicolás Lichtmaier, con entrevistas a los caceroleros:

Es imposible no pensar en este párrafo del magistral artículo de Bruno Bimbi:

Algunos van a marchar porque les molesta la política de derechos humanos. Sí, hay un montón de esos, no me lo podés negar. Otros porque les molesta la cadena nacional, que a mí me parece una boludez, aunque le aconsejaría a Cristina no usarla tanto. Otros por la corrupción, que sí, la hay, y está muy mal, como la hay en la oposición. Otros por el Indec, que sí, es un mamarracho indefendible. Otros porque están en contra del matrimonio igualitario, o sea, en contra de mis derechos. Otros porque quieren comprar dólares, y entre esos hay varios subtipos — coincido con algunos, discrepo absolutamente con otros. Otros porque dicen que este gobierno es una dictadura: esos están locos o no tienen idea de lo que es una dictadura. Otros porque están en contra de la ley de medios. Otros porque les cae mal Moyano, que hasta ayer era aliado del gobierno. Otros porque están con Moyano, que ahora está en contra del gobierno. Otros porque votaron a Lilita Carrió y les molesta mucho que haya perdido; esos son poquitos. Otros porque lo quieren a Macri de presidente, y otros porque lo quieren a Binner, aunque es probable que entre unos y otros piensen diferente en casi todo. Otros porque son trotskistas, y están en desacuerdo con todos los demás. Otros porque están en contra de una reforma de la Constitución que permita la re-reelección, que al día de hoy el gobierno no propuso en el Congreso y, si propusiera, no conseguiría. Paja. Otros porque quieren que vuelvan los militares, mamita. Otros porque están enojados desde la época del conflicto del campo. Otros porque creen que la Asignación Universal por Hijo sólo sirve para mantener vagos. Otros porque Larroque es un patotero. Otros porque Moreno es un patotero. Con esos dos estoy de acuerdo. Otros por la tragedia de Once y porque los trenes son un desastre. Con esos también estoy de acuerdo. Otros porque no se bancan que una mujer sea presidenta. A esos los detesto. Otros porque son antiperonistas, porque sus papás eran antiperonistas, porque sus abuelos eran antiperonistas — qué anacrónicos. Otros porque creen que hay que voltear a la Yegua, fachos misóginos de mierda. Otros porque no les gusta 678. Otros porque les gusta el programa de Lanata. Otros porque Cristina no hace conferencias de prensa. Otros porque los invitaron sus amigos por Facebook. Otros porque la Presidenta llegó tarde a una foto en una reunión del Mercosur (Susana Viau y un par más). Otros porque no les gusta Chávez. Otros porque sí les gusta Chávez, pero no Cristina. Otros porque quieren la revolución socialista. Otros porque este gobierno es muy zurdo y está lleno de montoneros. Otros porque les cae mal Diana Conti — a mí me cae peor. Otros porque no les gusta Kicillof. Otros porque les gusta hacer quilombo. Otros porque son radicales. Otros porque son conservadores. Otros porque son radicales y conservadores, algo posible sólo en Argentina. Otros por el fútbol para todos y la pauta oficial. Otros porque tienen miedo de que La Cámpora secuestre a sus hijos y se los coma. Otros por la inflación, que es un problema real y concreto. Otros por la inseguridad, que es un fenómeno inflacionado y mal explicado, pero también existe.

El odio a Cristina, y los homicidios

La última tapa de Noticias (que no voy a linkear porque no quiero darle publicidad) ha generado el repudio tanto de Abel Fernández como de Bruno Bimbi, dos personas que no son para nada kirchneristas fanáticos, y que escribieron sendos artículos sobre el tema. El de Abel es más visceral, pues como él mismo dice, se trata de “una reacción moral, no política”. El de Bruno hace una reseña meticulosa de todos los ataques personales que CFK ha recibido (y ante los cuales ha guardado un admirable silencio) en estos casi diez años que lleva siendo la mujer más poderosa de la Argentina.

En otro orden de cosas, hace poco La Nación publicó una nota afirmando que las estadísticas oficiales sobre homicidios estaban siendo alteradas. Gustavo Arballo desmenuza pacientemente el informe en el que se basa el diario acá.

Entrevista a Juan Carlos Torre

El título de esta entrevista de La Nación es, como muchas veces, engañoso. Solamente las dos últimas preguntas de la entrevista que realizó Pablo Sirvén al historiador Juan Carlos Torre están dedicadas a la actualidad política, el 90% restante del diálogo gira en torno a la fascinante e interminable discusión sobre los orígenes del peronismo, tema sobre el cual Torre ha trabajado durante décadas.

Debate Gargarella-Mocca en 678

Anoche estuvieron el jurista Roberto Gargarella y el politólogo Edgardo Mocca en 678; si no me equivoco, Gargarella es el primer opositor que acepta ir al programa desde que Beatriz Sarlo concurrió el año pasado. Como yo no lo miro regularmente, no pude verlo en vivo, pero me contaron que estuvo apasionante el debate entre ambos. Acá subo los videos.

1ª parte:

2ª parte:

(más…)

Imágenes. (I)

Algunas reflexiones sobre el #cacerolazo

  • Los cacerolazos comenzaron el mismo día en que Scioli aprobó el revalúo de los impuestos rurales en la provincia de Bs. As. Ese no es un dato menor: el cacerolazo surge, en mayor o menos medida, como una respuesta a la pretensión del Estado de apropiarse de parte de las ganancias de un sector que hacía mucho tiempo que venía beneficiándose de la negligencia de los sucesivos gobiernos bonaerenses.
  • Los caceroleros tienen una actitud destituyente que no pueden pilotear. (más…)

TWD, un proyecto literario y otras cosas

  1. Finalmente terminó la primera temporada de The walking dead. [ADVERTENCIA: SPOILERS A CONTINUACIÓN] Las sospechas que albergué sobre el único científico superviviente del CDC eran infundadas. El tipo no quería utilizar al grupo protagonista como cobayos para sus experimentos, sino darles unas últimas horas de tranquilidad y comodidades antes de morir. Obviamente los protagonistas lograron persuadirlo de que les permitiera escapar antes de que el edificio se autodestruyera (la serie no podía terminar con todos inmolándose por capricho de un científico “loco”/pesimista), no sin que antes el tipo susurrara algo misterioso al oído de Rick. Esto se suma a un montón de preguntas sin responder que han dejado estos brillantes pero escasos seis capítulos: ¿qué ocurrió con Merle? ¿Quién les robó el vehículo a la “expedición” de Rick en el capítulo 4? ¿El ataque de los zombies al campamento fue espontáneo o alguien los atrajo? ¿Qué ha pasado con Morgan y su hijo Duane, se quedaron en donde estaban o emprendieron viaje a Atlanta? Y, por supuesto, también queda el cabo suelto de Shane, quien no acepta que Lori haya vuelto con Rick al saber que sigue vivo, fantaseó con matar “accidentalmente” a su amigo/rival e incluso intentó violar a Lori. [FIN DE LOS SPOILERS] Espero que no tarden en sacar la segunda temporada. De todos modos, si no me equivoco, en enero deberían comenzar las nuevas temporadas de varias otras series estadounidenses que vengo siguiendo, como True Blood y Mad Men (por cierto, planeo escribir una reseña bien sesuda sobre la última, así que estén atentxs), así que me ayudarán con la espera.
  2. Cada vez pienso más en escribir una historia original. Sería del género fantástico, como HP, pero ambientada en América Latina. Los protagonistas serían dos amigos (con mucho bromance entre ellos dos), uno de los cuales tendría poderes sobrenaturales. Arrancaría en 2006, cuando ambos tienen veinte años. Esas son las pocas cosas que puedo adelantar, porque todavía no he escrito nada. Mi proyecto de un segundo fanfic largo de HP queda archivado, quizá permanentemente.
  3. Me estoy volviendo bastante adicto a Formspring. Es una red social en la cual vos respondés preguntas y las formulás a sus contactos. Podés vincular tus cuentas de Twitter y Facebook a la de Formspring, de tal manera que cuando respondas alguna pregunta, tu respuesta aparezca en ambas redes. Teniendo una cuenta uno puede enviar la misma pregunta a todos sus contactos, y también puede formularla anónimamente, aún estando conectado. Si quieren hacerme alguna pregunta, mi cuenta está acá. Lo único que les pido es que no pregunten nada que ustedes mismos no estarían dispuestos a responder.
  4. La designación de Nilda Garré como ministra de Seguridad fue la mejor noticia de la semana pasada. Aníbal Fernández es un gran operador político, con mucha experiencia en la administración, pero la forma en que ha venido manejando a la Policía Federal Argentina (PFA) desde, al menos, 2004 ha sido demasiado blanda, por no decir cómplice. Dejó que la PFA se autogobernara y el resultado fue nefasto. Garré va a saber disciplinarla, aunque corre más riesgos que como ministra de Defensa; la PFA, a diferencia de las FF.AA., es capaz de “tirarles un muerto” a sus superiores para desestabilizarlos y/o marcarles la cancha. Lo que queda bien claro ahora es que la reforma de la PFA, para tener éxito, depende de la reelección de CFK como presidenta el año que viene. En un año no puede hacerse lo que no se hizo desde 1983 hasta la fecha, pero si Garré continúa siendo ministra hasta 2015, entonces las posibilidades de realmente democratizar a la PFA son mucho mayores.
  5. El jueves 16 tengo el final de Historia Mundial del Siglo XX. Es menos dificil que el de Historia Americana del siglo ídem que me tomaron el 1° y en el cual me saqué un diez, pero de todos modos no quiero confiarme demasiado.

CFK y Strassera: round (200)1

Hoy Aníbal F. compartió en su blog un enlace a la versión taquigráfica de una sesión de marzo de 2001 de la Cámara de Diputados. La presidenta CFK, en aquel entonces diputada por Santa Cruz, decía esto:

Señor presidente: quisiera hacer algunas consideraciones con respecto a algunas manifestaciones que se hicieron, como las que formuló recién el señor diputado Albrisi, sobre la función del Parlamento argentino, las cuales se vinculan directamente, a mi entender, con el severo cuestionamiento que hoy tiene la clase política, que sirve de pivote para que se monte este escenario de gobiernos de fin de semana, como dijera algún diputado. Un primer fin de semana con López Murphy de ministro anunciando al país medidas espantosas. Y otro fin de semana con un presidente que sobreactuando quiere hacernos creer a los argentinos que ésta es la forma de gobernar. Hubo un argentino que dijo que se vuelve de cualquier lugar menos del ridículo. Y yo siento muchas veces que el Parlamento y la clase política argentina hacen el ridículo y se prestan a planteos que, más allá de muchos puntos de contacto con la realidad, no expresan en general la profunda problemática que tiene la sociedad argentina. No voy a hacer una defensa corporativa porque siempre he detestado ese tipo de defensa de la clase política. Pero tampoco voy a admitir la banalización de la generalización, en el sentido de creer que todo es igual.

Lo que hay dentro de este Parlamento tiene directa vinculación con lo que hay afuera; habrá diputados que trabajan y otros que no. Afuera pasa lo mismo: hay médicos que trabajan y otros que no lo hacen, lo mismo abogados, contadores, taxistas que trabajan las veinticuatro horas y otros que roban.

Quiero decir estas cosas porque colocar en un solo sector de la vida nacional lo que nos pasa no alcanza a desentrañar la verdadera situación. Voy a contar una anécdota que tiene que ver con la tragedia que vivimos hace veinticinco años.

El gobernador de mi provincia en aquel entonces era Jorge Cepernic. La provincia fue intervenida por un decreto de Isabel Perón y López Rega. El 24 de marzo de 1976 fue incluido en el Acta de Reparación Institucional y a los pocos días fue detenido aquí, en la Capital Federal, en un procedimiento muy común en aquella época. Estaba en un cine con otro compañero, prendieron las luces de la sala, ingresaron y los apresaron.

Se presentó entonces un recurso de hábeas corpus por el que se solicitaba su libertad por manifiesta ilegalidad de la detención en virtud de las actas de Reparación Institucional. El estaba incurso, junto con otros ex gobernadores peronistas, en las citadas actas. El juez que tomó conocimiento de la causa corrió vista al fiscal y éste contestó acerca de la legalidad de la medida y sostuvo que era constitucional la detención de ese gobernador porque las actas eran constitucionales.

Ese fiscal que en 1976 legalizaba la detención de Jorge Cepernic en virtud de las actas del Proceso de Reorganización Nacional era el doctor Julio César Strassera, el mismo que años más tarde juzgó a las juntas militares.

He contado esta anécdota para que se entienda que la historia no es tan lineal, que es muy compleja y que parte de las cosas que se dicen no nos pasan únicamente porque la clase política está algo aislada. Esta clase política tiene que ver con lo que hay afuera, en la sociedad. Sé que decir esto no es muy electoral porque es mejor cargar las tintas. Pero lo cierto es que esto es lo que está sucediendo en la sociedad argentina.

Luego de esta breve consideración estoy segura de que, si se hubiera hecho una encuesta hace veinticinco años, el 70 u 80% habría estado de acuerdo con el golpe militar. Estoy absolutamente segura de esto y lo señalo para relativizar los presuntos apoyos que puede tener tal o cual medida.

Ingresando decididamente a la cuestión que nos ocupa, que es la delegación de facultades, quiero hablar de una delegación previa porque, antes de tratar esta delegación de facultades en el Parlamento, existió una delegación de gobierno. Dicha delegación de gobierno se produjo porque hace exactamente una semana, a la madrugada, el presidente de los argentinos, Fernando de la Rúa, nos comunicó a todos que quien iba a manejar la política económica del gobierno iba a ser el doctor Cavallo, quien había obtenido el 10% de los votos en la última elección.

Quiero ser absolutamente sincera. No voy a cargar las tintas sobre el doctor Cavallo, porque no creo en algunas teorías conspirativas que se vertieron aquí con muy buenas intenciones, aunque creo que en forma equivocada. Aquí no hubo un golpe de Estado. En todo caso, si lo hubo, la junta de comandantes la integran el doctor de la Rúa y el licenciado Carlos Alvarez, que fue quien impulsó el ingreso de Domingo Felipe Cavallo al gobierno. Esto se vincula con la responsabilidad y con el sistema de toma de decisiones en la República Argentina. Históricamente, durante las presidencias del doctor Alfonsín y del doctor Menem siempre hubo una estrecha vinculación entre el sistema de toma de decisiones en el poder institucional y el voto popular.

Ahora se ha producido una ruptura en dicha vinculación, lo cual torna muy vulnerable al sistema, pero quiero detenerme en una cuestión anterior porque, recordando la tragedia de 1976, encuentro que siempre hubo teorías conspirativas, las que muchas veces se desarrollaron mediante personajes particulares. Ahora hemos escuchado que un ex ministro del Interior habla de entornos. Hace veinte años yo escuchaba la teoría del “cerco”. Me parece que explicar la historia a través de oscuros personajes es tal vez un atajo para no hablar de los propios errores y las responsabilidades de cada uno de los partidos y dirigentes que integran la coalición de gobierno en la actualidad.

Yo escuchaba hace unos instantes hablar sobre este gobierno a quien está presidiendo la Cámara en este momento; o sea, al señor diputado Juan Pablo Cafiero, quien junto con otros compañeros se fue del peronismo por el indulto a la Junta de Comandantes, crítica que compartí y con la que sigo coincidiendo. Junto con otros compañeros también se fue por el modelo económico para terminar luego asociado con los autores del Punto Final, la Obediencia Debida y Cavallo como ministro de Economía. Me parece, señor presidente, que es demasiado realismo. Me rectifico: tal vez no haya realismo, porque en algún momento estuvieron mintiendo. Lo hicieron durante los diez años anteriores o están mintiendo ahora, pero no se pudo haber dicho la verdad sobre una misma cuestión luego de tanto cambio de opinión. Esto significa que debería hacerse una autocrítica. No me refiero a un harakiri por parte de todos aquellos que tienen compromisos con el cambio, pero siempre me pareció una obviedad quejarse de que los conservadores no nos dejan hacer el cambio. En definitiva, quienes son responsables de encabezar un proceso de cambio en el país son quienes están comprometidos con la transformación nacional y social de una Nación. Quienes militamos desde hace mucho tiempo hemos hecho un duro aprendizaje. Yo escuché llamados a la resistencia. Los peronistas no le tenemos miedo. Por el contrario, hemos concretado varias en 1955 y en 1973, cuando lo trajimos a Perón. No nos negamos a la resistencia por miedo, sino por aprendizaje, porque creo que es hora de que comencemos a repensar el país en términos reales, que no significa el pragmatismo de decir que nada se puede hacer. Pero debemos saber que tenemos que vincular la responsabilidad institucional con la social.

Con esto quiero decir que hay un déficit del sector comprometido con el cambio y la transformación social, en cuanto a dar una discusión en serio. Por eso se dice por allí que no tenemos economistas o que no contamos con proyectos. Creo que es hora de cumplir con lo que estoy diciendo.

Además, debemos saber que este modelo no empezó en la década pasada -como algunos le quieren hacer creer a la ciudadanía- con buen rédito electoral. Este modelo de organización social, institucional, política y económica comenzó hace exactamente veinticinco años, cuando se desmontaba el Estado de bienestar, cuando empezaron a concentrarse los grupos económicos a partir del golpe y cuando el 48% del PBI del que participaban los trabajadores argentinos terminó en el 22%. Para eso se hizo el golpe, y también para terminar con la política, pero no con este remedo de política en la que hay actuaciones singulares e individuales con mayor o menor histrionismo, que en definitiva no sirve para cambiar nada. Lo que quisieron destruir ese 24 de marzo -lo lograron- fue el proyecto colectivo de país.

Entonces, no se trata de analizar las cosas para autoflagelarse o para quejarse por lo que no se hizo sino para ver los errores que se han cometido, porque además de resistir debemos aprender. De eso se trata. (Aplausos.)

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