The hurt locker

Primero hay que explicar el título original de esta película. Desde la guerra de Vietnam, cuando un soldado estatounidense es herido en una explosión, sus compañeros de armas dicen de él que “lo enviaron al hurt locker” (literalmente, “el casillero de los heridos”).

Segundo, tengo que aclarar que si no me hubiera enterado por este post de Helena Dax que Kathryn Bigelow se convirtió, gracias a este film, en la primera mujer en recibir un Oscar a Mejor Directora, probablemente no la habría ido a ver, porque no soy muy aficionado a las películas de guerra (o si se quiere, soy cada vez menos aficionado). Ya de por sí es inusual ver un film bélico dirigido por una mujer, con lo cual creo que Bigelow rompió varios estereotipos.

Resumiendo, diré que The hurt locker cuenta la historia de un escuadrón antibombas que opera en Irak. Hay un técnico encargado de desarmar los explosivos y dos soldados que tienen la misión de protegerlo. Si bien a lo largo del film aparecen actores muy conocidos como Ralph Fiennes, David Morse, Guy Pearce y una muy desperdiciada Evangeline Lilly (que interpreta a Kate en Lost), sus tres protagonistas son Jeremy Renner, Anthony Mackie y Brian Geraghty, tres intérpretes no muy famosos (yo solo recuerdo a Renner por haberlo visto en Exterminio 2 y Tierra fría, por no mencionar el videoclip de Trouble, de Pink, donde hace del sheriff).

Hay varias cosas que me gustaron de la película. Primero que nada, es muy realista al no mostrar al enemigo de los soldados como perfectamente identificable. No hay un villano sentado en un sillón acariciando a su gato y dando órdenes, como en las películas de James Bond. El enemigo, en Irak, puede ser cualquier iraquí, y eso es lo que contribuye a volver paranoicos a los tres militares. Además, para ellos los iraquíes son todos iguales.

Además, la película le escapa al clisé de mostrar a los soldados norteamericanos como infalibles. Estos soldados cometen errores, a veces absurdos (la escena en que el sargento James, capaz de imponerse físicamente a sus dos compañeros durante sus peleas más o menos amistosas, es vencido por un ama de casa gorda, encolerizada y gritona es de antología, por no mencionar lo que le ocurre a Eldridge cerca del final de la película). El sargento James probablemente sea uno de los mejores antihéroes que haya visto; como dijo un crítico estadounidense, su actitud ante las bombas es tan concentrada y meticulosa como la de un atleta o un asesino serial. Merece ser vista.

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